La Vía de la Plata nos ofrece nueve espléndidas etapas para realizar nuestro peregrinaje, algunas más difíciles que otras pero, sin duda alguna, de todas se puede sacar provecho.

Quédate con nosotros para conocer las etapas de la Vía de la Plata, porque te aseguramos que será la experiencia de tu vida.

Aprende las 9 etapas de la Vía de la Plata (Por Laza).

A Candá – A Gudiña.

En esta jornada, los peregrinos se consiguen con un camino muy contrastado: se mezclan las montañas con las praderas, y los valles con los bosques. Es una jornada relativamente cortas (18Km).

A Gudiña – Laza.

No te dejes engañar por las imponentes montañas, esta ruta tiene muchas menos subidas que otras mencionadas. Una vez fuera de A Gudiña, a tan sólo 480 metros ya estarás en Laza.

Laza – Xunqueira de Ambia.

Esta consta de 33 kilómetros. Es un camino calmado, lleno de un urbano pintoresco con varios servicios, tales como albergues y bares.

Xunqueira de Ambia – Ourense.

Quizá pases por varios ayuntamientos e infinitos pequeños poblados, pero no te preocupes; no estás perdido.

Ya entrados en camino, nos encontramos con el Monasterio de Santa María la Real. Aprovecha para conocer su iglesia, declarada monumento nacional en 1931.

Ourense – Cea.

Son 22Km que pasan como la brisa, aunque está desprovista de grandes arquitecturas como las otras etapas de la Vía de la Plata, es una perfecta oportunidad para conocer los bellos poblados que atraviesa.

Si decides hacer el camino en bici, esta ruta es de mucha ayuda, pues cuenta con muchos servicios de ayuda al peregrino, en los cuales se destaca reparación de bicicletas.

Ceas – Castillo de Dozón.

En esta etapa se encuentra un vetusto albergue dirigido por monjes, erigido para brindar apoyo al peregrino. Es un tramo lleno de bellezas naturales y monumentos, como una gran imagen de la virgen.

Castillo de Dozón – Silleda.

Aquí pasamos por distintas ermitas y otros lugares con mucha cultura, aunque no todos estén dotados con servicios para el viajero, se disfruta de cada uno.

Silleda – Ponte Ulla.

Debemos tener cuidado con las bajadas de esta etapa, aunque es de suelo firme, su inclinada bajadas resulta abrupta, peligrosa para el peregrino inexperto.

Ponte, Ulla – Santiago.

En este último tramo no estaremos solos, pues tendremos de compañeras a las viejas vías del tren. Camino rodeado de naturaleza por donde voltees, topándonos de frente con el imponente Pico Sacro.

Y después de tanto caminar podemos celebrar, ¡llegamos a Santiago!

Recomendaciones.

Cada etapa supone un obstáculo para cada uno, recuerda siempre estar bien abastecido de agua y comida, ya que hay caminos que no tienen cerca albergues donde abastecerse correctamente.

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